Resulta que ya llevabas tu rostro de verdad. Esta es la cara de un perdedor; la cara de alguien que se contempla a sí mismo y desespera. Y ahora... quítate de tu vista.
Resulta que ya llevabas tu rostro de verdad. Esta es la cara de un perdedor; la cara de alguien que se contempla a sí mismo y desespera. Y ahora... quítate de tu vista.