Nadie lo haría. Abres los ojos y sigue ahí, un insecto palo gigantesco, hilando lentamente con sus extremidades largas y delgadas. Silencioso como la mismísima muerte.
Nadie lo haría. Abres los ojos y sigue ahí, un insecto palo gigantesco, hilando lentamente con sus extremidades largas y delgadas. Silencioso como la mismísima muerte.