Observas cómo la rabia de sus ojos brilla por un momento y se apaga. "Claro, madero. Tú a lo tuyo". Abre una lata, se la bebe de un trago, la deja y dice: "Yo haré lo mío pillándome un pedo cojonudo".
Observas cómo la rabia de sus ojos brilla por un momento y se apaga. "Claro, madero. Tú a lo tuyo". Abre una lata, se la bebe de un trago, la deja y dice: "Yo haré lo mío pillándome un pedo cojonudo".