Desafiante · Empatía ≥ 6
Una breve punzada de añoranza recorre su cuerpo erguido. Las manchas bajo sus párpados tiemblan.
Antes de los efectos de pensamientos; pueden existir otras condiciones de diálogo.
1117 · Diálogos de la habilidad
Una breve punzada de añoranza recorre su cuerpo erguido. Las manchas bajo sus párpados tiemblan.
¿Tal vez eso explica su extraño anhelo por la Revolución? Unos recuerdos tempranos degradados...
Lo expresa en ráfagas cortas y frías, intentando no rebuscar mucho en la enfermedad de este detective condenado.
Parte de su discurso es para tranquilizarse a sí misma, no solo a ti. Se está jugando mucho.
Está claro que este guijarro tiene un enorme valor para ella...
Hay arrepentimiento en su voz... Por las innumerables cosas que nunca tiene tiempo de hacer con su dinero.
No parece convencida de que estarás bien. En todo caso, entiende que toda esta confidencia sobre la de realidad es menos filosófica de lo que tú creías.
En sus ojos verdes se ve una mezcla de verdad y autosatisfacción. Décadas de culpa y orgullo.
Todo lo que puede ver es un vago boceto de una gran caída. Melancolía. Gente asesinada, pero no grandes transiciones de riqueza. Lo que la hace sentir vieja... y algo más. Algo que no puedes identificar...
Hay amargura en su voz... templada por la comprensión. Ella es crítica, pero al final entiende la causa.
Por lo que parece, los años cincuenta no fueron mucho mejor para la Zona de Control: lo puedes apreciar en sus ojos, como los días que se le escapan...
No. Los pequeños simios están haciendo todo lo que pueden para ser mejores. No tienen la culpa.
Nunca lo verás como ella lo ve. Hasta se muestra un poco apenada, pero el sentimiento desaparece al instante.
Ninguno de los dos se lo va a quitar del todo de encima.
Ahora habla con un tono amigable; de hecho, una pequeña sonrisa acompaña sus últimas palabras.
Algo ha hecho 'clic' en ella. Es lástima. Le invade la lástima.