Constitución
Antes de los efectos de pensamientos; pueden existir otras condiciones de diálogo.
439 · Diálogos de la habilidad
No, no es posible. Es como comer piedras. No se puede hacer.
¡Cálmate, hijo! Deja de retorcerte como un gusano, no hay nada de qué preocuparse.
Eso es, observa los alrededores. Si quieres que funcione vas a necesitar terreno sólido y adoptar una buena postura.
Respiración firme, abdomen sólido... Venga, tú puedes. Un hombro hacia adelante y ya estás listo para embestir la puerta como un ariete.
Es de madera sólida, pero lleva aquí una eternidad... las bisagras son viejas y están cubiertas con una fina capa de herrumbre. Deberías poder echarla abajo.
¿Por qué no la tiras abajo y ya está?
La habitación está pobremente iluminada y llena de trastos de una barbería vieja, pero el camino hacia la puerta está despejado.
Fría y pesada... como la verdad. Parece que te has reunido con ella una vez más.
¿Para qué coño necesitas un arma? Mira esas pitones que tienes por brazos. Tú eres un arma. La más grande del mundo.
¡Así no es como se le zurra a alguien! Qué esperpento de técnica. Tienes que pegar con todo el cuerpo, no solo con la porra...
¿Acaso esta masa zangoteante se cree que te puede utilizar? No sabe dónde se está metiendo... Síguele el rollo, chico, y manten los ojos bien abiertos. En algún momento la va a cagar y cuando lo haga... te vas a subir a su chepa.
Patinaje. Nada de drogas, Harry. El patinaje mola.
Seguro que bastante como para no tener que aguantar tanta chulería. Lanza una observación contundente.
¿Qué pasa contigo? ¡Serían tus amigos de por vida! Ahora ya nunca te perdonarán.