¿Acaso un maestro espadachín ofendería a su propia hoja? ¡No! ¡Te convertiré en todo un referente atlético, so enclenque!
Constitución
Antes de los efectos de pensamientos; pueden existir otras condiciones de diálogo.
439 · Diálogos de la habilidad
¿Acaso un maestro espadachín ofendería a su propia hoja? ¡No! ¡Te convertiré en todo un referente atlético, so enclenque!
¡Atención todos! ¡Un viejales se ha rendido! ¡Pasen todos y vean al renunciador!
Atención, mundo: he aquí todo un deportista, con las manos llenas de tiza y el cabello recogido con un pañuelo. ¡El homo atleticus!.
Hará falta sangre, sudor, orina y lágrimas, pero cuando acabe contigo, muchacho... ¡serás un Maestro Atleta!
De la nada, oyes el aullido de las zapatillas en el suelo encerado, y sientes al ardor de las cuerdas contra las manos. ¿Son producto de una vida diferente?
No hay dos palabras más dañinas para un atleta que buen trabajo. ¡Y esto ha sido francamente vergonzoso!
¡Sí! Lagunas que intentaste rellenar con pensamientos. En los deportes no se piensa: ¡se ACTÚA!
Contempla el miedo y la confusión reflejada en los ojos de esos dos debiluchos... asombrados por tu superioridad. Para ellos eres un dios.
A menos que quieras contarle cómo noqueaste a Cuno. La iniciativa que demostraste en esa situación seguramente impresione a un hombre con gusto por el orden y la disciplina.
No has conseguido cerrarle el pico. Tu puño regordete no ha alcanzado a su objetivo. En su lugar, te ha arrastrado al suelo consigo.
¡Zas! El golpe aterriza sorprendentemente bien, dejándote una sensación de hormigueo en los nudillos.
Fin de la conversación. Muy fuerte. Deberías ser así de estoico.
Oh, venga ya. Finge que le importa una mierda porque él es muy enclenque para ponérsela.
El míster Forma Física avala estos pantalones. Están preparados para entornos urbanos.
Puede que el chico tenga madera de poli. Además, se le acaba de ocurrir una técnica de interrogación.