
Kim Kitsuragi
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Diálogos
402- Sobre la mesa ves una palangana con agua, un poco de jabón y justo al lado, un pequeño…
- Es triste ver el carruaje motorizado sentado solo en el hielo.
- La pesada puerta de acero tiene una prominente cerradura blindada. La puerta está pintada…
- Los andamios que rodeaban el monumento han sido retirados. En su lugar están los…
- Descansando en una repisa frente a ti se halla el busto de un hombre de mediana edad con…
- Está llorando, demasiado desconsolada para notar que estás a su lado.
- "No tengo nada que decirle. Fuera de mi vista".
- El alcohólico añejo sigue ahí, respirando... El aire de la habitación está muy viciado.
- "No la... No la llames...". El borrachuzo habla en sueños. Un chorreón de baba le gotea…
- "Vuelve la leyenda. Ya sabes cómo va, legendario. Los cigarros humean, la cerveza... te…
- La mujer está quieta, decaída. Parece catatónica bajo su montaña de parafernalia de la…
- "¡Hola! ¿No hace una mañana estupenda?". Asiente en tu dirección, sonriendo.
- En el teclado continúa iluminado, como en virescencia: REPRODUCIR e IMPRIMIR.
- Un teléfono público de metal bajo una cúpula de plástico amarillo. Al mirarlo, te invade…
- "Ah, oye, güey. Hay café en la parte de atrás... Ah, espera. Quería decir 'el amor de la…
- "¿Y bien?". La mujer no levanta la vista del teclado.
- La puerta es de metal y parece que está reforzada. Quienquiera que viva aquí se preocupa…
- Una puerta marrón desgastada. Es la número 20.
Notas
461- "No sé qué le hace pensar que sus problemas tienen la menor relevancia en este momento, agente", apunta el teniente con un tono raudo y entrecortado.
- "Le prometo que no tendrá que padecer tal vista mucho más. Volveremos enseguida". Se da la vuelta para marcharse.
- "Ha acertado, agente". El teniente asiente caballerosamente. "Era occidental".
- "Ha acertado de nuevo, agente". El teniente te da un pequeño golpe con el boli como concediéndote un punto.
- "Me cuesta ver la relevancia de sus problemas respecto a esta situación, agente", apunta el teniente con un tono raudo y entrecortado.
- "Esto no es nada profesional". Repite: "No compartir la información conmigo no es nada profesional".
- ¿Qué...? ¿Quién...? ¡Voto a bríos, os ha estado mintiendo, sire! ¡Quizá dio muerte a su amado y ha hechizado a todos con sus embustes! ¡Su alma no es cándida…
- El teniente te lanza una mirada de reojo.
- "¿Y qué sería ese milagro?".
- El teniente ha dado un pequeño paso atrás. Mira tu cara iluminada por las llamas y asiente en silencio. El fuego se va debilitando...
- "Nada. ¿Qué pasó? ¿Dónde las escuchásteis? ¿De alguien en la costa? ¿O en la radio?".
- "Cállese". El teniente te da un codazo en las costillas, y después se gira hacia el chico...
- Asiente con aprobación. Sonriendo.
- "No". Rara vez le has visto con esa cara.
- Contienes el aliento y , muy lentamente, das un par de pequeños pasos hacia el fásmido. La criatura emite una serie de chasquidos ultrasónicos que revolotean…
- "Lo son". El teniente mira los tapacubos y suspira. "Iba a entregarlos como prueba, pero no eran necesarios para la condena. Nunca pidió que se le devolvieran".
- En algún otro lugar de Revachol, el teniente también acaba de poner la radio. Ni siquiera intenta reprimir la sonrisa que se forma en su rostro.
- "Pero tú me das puto asco. Eres odioso y no tengo tiempo para tus mierdas. ¿Algo que necesites o puedo colgar ya?".
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