Kim Kitsuragi
- conversaciones
- 402
- Lugares
- 16
Dónde
16Tareas
136- A descolgar el cuerpo
- En busca del marido de la mujer de clase obrera
- Ayuda a Ciudad Helada de Revachol a reducir pérdidas
- El Misterio del Atasco
- Contacta con el lazareth de tu comisaría
- Investiga la Zona Comercial Maldita
- Informe final del día con Kim
- El Caso de los Insectos Desaparecidos
- El gamberro de la carretera
- Reúnete con Lilienne en Finistierra.
- Reemplaza la boule perdida
- Haz las paces con Cuno
- Interroga al gerente del hostal-cafetería
- Examina el cuerpo de la víctima
- Denuncia la desaparición de tu placa
- Encuentra dinero para poder pagarle el alquiler a Garte
- Paga el estropicio
- Habla con Garte de parte de Sylvie
Diálogos
402- Una puerta destartalada cuelga extrañamente de sus bisagras, asegurada al marco de la…
- La puerta está cerrada con un candado. El número 11 está dibujado con tiza en la madera.
- La mujer mira fijamente las olas. Una ráfaga repentina recoge su pelo oscuro y lo deja…
- Al observar los tablones de este rincón de la choza queda patente que uno de ellos no…
- Varios mapas sobre un tablón de anuncios escondido en un rincón, sujetos por pequeños…
- El expositor se encuentra a rebosar de libros sobadísimos de tapa blanda en cuyas…
- La estantería está hasta los topes de novelas negras que muestran al, supuestamente…
- "Esto no va muy bien".
- El teniente se aclara la garganta. "Inspector... ¿no está olvidando algo?".
- El teniente se aclara la garganta. "Inspector... ¿no está olvidando algo?".
- ¡Ha llegado la hora, bratan!
- "Oh... lo siento, agente... ¿Qué se le ofrece?".
- La chica te ignora, como si no existieras en absoluto.
- Las gotas de lluvia caen sobre la librea policial, blanca sobre azul, del carruaje…
- "Hola, Sylvie. La policía, otra vez".
- "A Cuno le importa".
- Es eternita, un tipo de material para tejados colocado de forma discreta.
- "¡Sr. Du Bois! Cada trabajador para sí mismo, ¿verdad?". Luce una amplia sonrisa astuta…
Notas
461- "Deberíamos pensar en volver a la ciudad para conseguir ayuda. Aquí estará a salvo siempre y cuando no tardemos mucho".
- "Me alegro de que por fin haya empezado a vestirse un poco más como un agente de la MCR. Siga así".
- "No se venga muy arriba, inspector".
- "Da gusto. Ahora luce como un agente de la MCR orgulloso. Es importante que la gente de Martinaise sepa que estamos aquí".
- "¿Por qué? Total... no te necesito".
- "Me quedo porque tengo que evitar que se cargue la investigación usted solito".
- "Déjeme preguntarle algo...". Se inclina para inspeccionarte.
- "¿Sabe...? No me entusiasman los polis mal enganchados". Te mira fijamente por encima de las gafas. "A casi nadie en la MCR le entusiasman".
- El teniente permanece impertérrito mirando fijamente hacia el contenedor de basura.
- "¡Te lo dije! ¡Te dije que no confiaras en él! Te lo dije, te lo dije...". La pequeña rata lo repite seis o siete veces. "¡Te dije que se mangaría tu mierda!".
- "Otra decisión sensata, inspector".
- "No tengo muy claro eso de ir por ahí robándole a la gente ropa rimbombante...". Te mira con desaprobación.
- "Todavía hay mucha droga en la calle. De hecho, unas pocas fluyen por mi sangre en este mismo instante".
- Es como si pudieras ver la sangre cuajar en las venas del teniente. Por suerte, permanece en silencio.
- "Gracias". La vuelve a enfundar y se dirige a la estancia: "No hay de qué preocuparse, caballeros... a mi compañero le gusta hacer ese tipo de bromas. Las qu…
- El teniente se vuelve hacia ti. "A menos que tenga preguntas, deberíamos salir a tomar un poco el aire".
- "No", masculla sin siquiera mirarte. "Me niego rotundamente".
- "Más munición en la recámara para el resto de la investigación. Buen hallazgo, inspector".