Kim Kitsuragi
- conversaciones
- 402
- Lugares
- 16
Dónde
16Tareas
136- Échate una cabezada en la torre antiaérea
- Pregúntale a Kim acerca de la base de datos seolita
- El Hostal Maldito
- Comunícale a la artesana de dados el origen de la maldición
- Comunícale a Plaisance el origen de la maldición
- Abre la puerta blindada
- La chaqueta de Espiral de infortunios
- Encuentra una pieza de la armadura
- Encuentra todas las piezas de la armadura
- Inspecciona al fásmido
- Interroga a Klaasje acerca de la cinta
- Investiga el apartamento nº 10 para la señora de la limpieza
- Lee las marcas halógenas
- Congela el cuerpo de la víctima
- Encuentra a Morell, el criptozoólogo
- Determina el origen del disparo
- Comparte un 'kilo' con Cuno
- Ayuda a Soona con su proyecto
Diálogos
402- Alguien ha dejado una prenda de vestir no identificable en esta verja. Huele muy mal.
- El invierno, que tarda en abandonar Revachol, salpica algo más de nieve húmeda desde…
- "¿Mi estilo? ¿Qué le pasa?".
- El olor... es horrible y familiar.
- ¡¿Era ese...?! ¡¿Podría ser... el Col Do Ma Ma Daqua?! No. Probablemente no sea más que…
- El camión de Delta Logistics Company permanece en su sitio, reflejando la fría luz del…
- Hace más frío afuera de lo que esperabas. Ves al teniente ahí de pie. Una pequeña nube…
- No hay por qué manipular a nadie. Eres muy majete. ¡Pregunta sin tapujos!
- "Vale...". Te mira con escepticismo. "He hecho lo posible por informarle. No sé qué más…
- "Cuno, encontré tu chabola". (Señalar la chabola).
- "No. A Cuno se la pelan los bichos".
- "Y que lo digas, cerdo. Cuno llena bañeras con esa mierda. Cuno es un capo".
- "Encantador".
- Esta es la garita del vigilante nocturno. En la puerta pone René Arnoux.
- "He encontrado a alguien que vio el ahorcamiento. Un testigo".
- Establece tu autoridad.
- "He hablado con Joyce. Los amigos del mercenario que colgásteis... vienen a por vosotros".
- El teléfono de pago cuelga silenciosamente de la pared. Aquí ya no queda nada que hacer.
Notas
461- "¿Hemos acabado, Gary?". (Concluir).
- "Porque no son humanos de verdad, ¿no?".
- El teniente te lanza una mirada rápida. Luego, aún mirando al frente, se une a ti con un trino más agudo y ligeramente más melódico.
- "Gracias por compartir conmigo su escabrosa opinión sobre la sexualidad humana". Finge leer el libro de economía abierto sobre la mesa.
- El teniente te observa con atención. Te ha salvado el culo una vez más, pero no le ha hecho ninguna gracia.
- "Parece que la víctima estaba inconsciente. O al menos incapacitada. Buen trabajo, inspector". Asiente.
- "Por todos los santos, inspector. Otra más de estas y haré que le institucionalicen".
- El teniente asiente. "Encaja con el testimonio anterior, ¿no? Bien hecho, inspector".
- "¿Un puñado de qué, inspector?".
- "Eso es antihigiénico. Y peligroso. Y no hará que me encariñe contigo... Solo quería dejarlo claro, ¿de acuerdo?".
- "Dijo que soy su 'poli putita' o algo así. Vete a saber lo que significa".
- "Supongo que ya tengo respuesta". El teniente te dedica su habitual mirada estricta.
- "Lo está empeorando, agente", dice el teniente quedamente, sin apartar la mirada de la mujer.
- "Gracias". Se guarda las drogas. "Hago esto para ayudarle. Tenemos que centrarnos en la investigación".
- "Tú mismo, pero yo necesito mentalizarme primero". (Girarte para irte).
- "Estaba haciendo bromas telefónicas". Ni un músculo se mueve en la cara del teniente.
- "¡¿Que cuál es el problema?!". No se mueve ni un músculo en la cara del teniente.
- "No confíes en mí, confía en la Madre. Yo no más soy el mensajero, compadre". Su voz resuena en el gélido aire de la iglesia.