DILEMA
Puedes verlo con claridad. En un oscuro callejón tras una boite de nuit, una pareja mantiene relaciones sexuales en un carrito de la compra. Sus ojos, inyectados en sangre; sus cerebros, fritos. En las garras de la narcomanía. En lo más alto de un edificio de oficinas, un joven ejecutivo le pega una calada a un porrillo y sus ojos se quedan en blanco, mirando a su propia calavera. Él también lo es. Es un narcomaníaco. Alguien debe dar un paso al frente. El mundo necesita un Narco. Te necesita a ti. (No te preocupes, aún puedes beber y fumar... Esas no son drogas de verdad).
Durante la investigación
Una vez interiorizado
- Las drogas no aportan efectos positivos.
- El alcohol no aporta efectos negativos.
CONCLUSIÓN
¡Alto! ¡Baja la pipa, so mierdas! El Narco ha salido a escena y te lo va a dejar bien clarito. Las drogas son de perdedores. Te fríen el cerebro e interfieren con tus circuitos para autodestruirte. Y fomentan la masturbación. En su lugar, tómate una copa. O mejor dos. Pímplate tres botellas de vino; es imposible masturbarse tras tres botellas de vino. Y recuerda: los amigos no dejan que sus amigos se droguen. Ni que estén sobrios. Paz, hermano.