DILEMA
Al borde del mapa la tierra se desintegra en trigonometría pura y dura. El océano se derrite y se convierte en una maraña de senos y cosenos; la cordillera se transforma en un acimut de ángulo agudo. Su verde sombra orográfica se difumina, como música convirtiéndose en longitud de onda. Y entonces se desvanece. Este es el fin, como un libro de texto de tu infancia que apenas recuerdas, la entrada que se derrumba frente a la periferia de la isola. Una transición de la realidad al pálido. Un único vector se dispara cual cohete. ¡Es la Autopista Sur, escindiéndose del pálido conocido! ¿Hacia dónde? ¿Adónde conduce?
Durante la investigación
- −1 Visión EspacialÁngulos bizarros.
Una vez interiorizado
- Se desbloquean las tiradas básicas de Intelecto.
- +1 Mundo InteriorLa motricidad del deglutir.
CONCLUSIÓN
El vector solitario se extiende en el ojo de tu mente hacia el indomable pálido allende las isolas. Durante una distancia inimaginable, mientras olvidas y olvidas... Hasta que no consigues recordar nada: ni ciudades, ni montañas, ni océanos. Y finalmente... ningún vector. No queda nada. Un espacio en blanco sin punto de referencia, donde solo un tipo de movimiento es posible. La deglución. Y de pronto lo comprendes: alcanzar el final de la Autopista Sur es como ser un nonato. Tal pensamiento se te ha pasado antes por la mente, mientras deambulabas sin rumbo por las calles de Jamrock. Una parte olvidada del hombre que fuiste. Una oscura esperanza.