DILEMA
Lo primero: si tienes una ideología de segunda gestándose en alguna parte, no te preocupes. Luchar contra los impuestos indirectos del Estado Ñandutí es compatible con todos los credos. Es así de guay. Ahora eres un anarquista de los que molan. A no ser que no quieras serlo. ¡Qué más da! Métete este cupón de comida en la cuenca del ojo y veamos si podemos recuperar algo de amor de los barones ladrones de la agencia de aduanas y de los banditos del Comité Insulíndico de Supervisión y Competición Presupuestaria.
Durante la investigación
- −2 EmpatíaDe sangre fría.
Una vez interiorizado
- Las opciones de diálogo ultraliberales otorgan +1 reál.
- −1 EmpatíaSe cree un buscavidas o algo así.
CONCLUSIÓN
Resulta que esos mafiosos del Comité de Supervisión Presupuestaria escondieron millones de dividendos, ganados con esfuerzo, en el último lugar en el que se les ocurriría mirar: ¡en los corazones y las mentes de los revacholianos comunes y corrientes! Debes difundir el mensaje al pueblo. Háblales de la desregularización. Diles lo del impuesto sobre tarifas extranjeras. Predica lo de la sobrecarga del 98 %. ¡Predícalo, predicador! Libera a los hermanos. Los impuestos son racistas.