DILEMA
¿Quién no coquetea con la idea de suicidarse de cuando en cuando? O bueno, ¿la mayor parte del tiempo? Vale, vale, fijo que algunas personas no, como Marie, la científica vivaracha, o Jean-Marc, la superestrella a la que todo el mundo adora. Pero tú... cuando las cosas se tuercen, no dudas en considerar la opción de presionar el gatillo. Hazlo. Pon el dedo encima y regodéate en lo vivo que te hace sentir. La libertad en la resolución. Piensa en cuánto te van a echar de menos.
Durante la investigación
- +2 AutoridadNada que perder.
- +2 SugestiónSiempre has sido mi favorito.
Una vez interiorizado
- La idea del suicidio se presenta cada noche.
CONCLUSIÓN
Pues parece que, en efecto, le has dado unas cuantas vueltas a lo mucho que te echarían de menos y a lo liberador que resulta tener una resolución. Y, ahora, estás decidido a suicidarte. El tren sale de la estación cada noche a las 21:00 h. Asegúrate de pertrecharte con pistola y balas. Así lo hacen los machos de pelo en pecho. Además, resulta que 'El dedo en el gatillo' es la banda sonora de tu vida. Un temazo de tus años mozos y la canción de tu boda. No es la primera vez que la reproduces.