DILEMA
Es de dominio público que los seres humanos son organismos basados en carbono y que la unión de pequeños tubos de este elemento forman estructuras complejas y pulposas dotadas de la capacidad de pensar, moverse y amar. También que a dichas estructuras les gusta 'desinhibirse' de vez en cuando a base de consumir etanol, anfetas y similares. En esos casos, es importante suplementar tu cuerpo con magnesio. ¿Cansado? ¡Chute de magnesio! ¿De bajona? ¡Hora del magnesio! ¿Daño hepático? ¡MAGNESIO A TOPE! Hay quien dice que el magnesio no sirve para nada y que no hay que engancharse. ¿Qué le decimos a esa gente?
Durante la investigación
- −1 EscalofríosSin temblores.
Una vez interiorizado
- +2 VoluntadGlándulas-contenedoras de magnesio.
- −1 LógicaTío, eso no existe.
CONCLUSIÓN
Les decimos: ¡NI DE COÑA! Estás a nada de convertirte en una forma de vida basada en el magnesio. La primitiva era del hombre-carbono toca a su fin. La humanidad no tendrá que depender nunca más de la acción lenta de la radiactividad natural que nos lleve hasta nuestro destino genético. Esta es la era de la evolución guiada y el magnesio es la clave. Tú eres el primero de tu especie. El próximo paso en la evolución humana. ¡Un protohombre que se pone hasta las cejas de magnesio, que se lo bebe y hasta se lo esnifa!