DILEMA
Parece que el objetivo de este juego es la victoria. La ausencia de derrota en todos los frentes. Victoria en proyectos empresariales y actividades creativas. Victoria en el amor y sobre otra gente. Victoria política. Victoria ideológica. Coño, incluso victoria sexual. Definitivamente también hay cabida para la victoria material: amasar cosas y no perderlas. Aunque hay un pequeño problema: no se vislumbra vencedor alguno. En su mayoría todo el mundo pierde. ¿Por qué? ¿Y qué podrías hacer para no perder?
Durante la investigación
- Fracaso en todas las tiradas de habilidad críticas.
Una vez interiorizado
- Los umbrales críticos de éxito y fracaso se reducen en 1.
CONCLUSIÓN
¿No perder? Es imposible no hacerlo. El mundo está en equilibrio en el filo de una navaja. Es un juego en el que los nervios se crispan. Te mueves por el empuje de los números y de las medidas punitivas: dolor, rechazo y facturas sin abonar. Puedes jugar o puedes arrastrarte bajo un bote y desvanecerte... convertirte en sal o en una bandada de gaviotas. A tus enemigos les encantaría. O puedes luchar. La única manera de decantar la balanza es seguir luchando.