DILEMA
Misteriosos extraños se reúnen en la noche, donde intercambian cuchicheos en portales en penumbra, absortos en sus conversaciones. Un susurrante conciliábulo sospechoso que intercambia miradas en callejones oscuros y garitos clandestinos. Una célula radical que conspira contra el estado... y puede que contra la unión entre hombre y mujer. ¿Y eso? ¿Ha sido alguna clase de saludo secreto? ¿Qué pasa aquí? ¿Quiénes son estos individuos tan circunspectos? ¿Cómo van a cumplir su siniestro objetivo de sabotear el orden mundial? Y lo más importante: ¿eres uno de ellos? Podría ser. A lo mejor lo has olvidado...
Durante la investigación
Sin efecto durante la investigación.
Una vez interiorizado
- Ya no te obsesiona la sexualidad.
CONCLUSIÓN
¿No crees que ya va siendo hora de olvidar esa obsesión tuya por la sexualidad (la tuya y la de los demás)? Es decir, es que te has pasado las últimas ocho horas dándole vueltas al tema... Y ya puestos, si lo dejas, compártelo también con Kim, que fijo que te lo agradece. A no ser que se lo hayan cargado por culpa de tu malsana obsesión. (Desde tu cerebro no hay manera de saberlo, pero, por tu propio bien: dime que no ha sido así, por favor).