DILEMA
A ver, dejemos las cosas claras. Nadie se traga que seas una superestrella de verdad. Al menos no en cuanto a ser un imán para las grupis y la cocaína, as de las poses teatrales e infestado de hepatitis C. No eres Guillaume Le Million, y no, tampoco eres Davy Dewis. Eres una superestrella metafórica. Aportas esa autenticidad y pasión propias del rock and roll a un sector laboral en el que la gente no esperaría (o no querría) encontrárselas. Un sector al que, según algunos, dichas cualidades no pertenecen: la conservación del orden público.
Durante la investigación
- −2 LógicaSigue pareciendo improbable.
Una vez interiorizado
CONCLUSIÓN
Se dice que el mundo no está preparado para un poli rocanrolero. Nadie quiere que su monopolio estatal de la violencia se mezcle con el culto a las celebridades. 'Afirman saber' que sería peligroso que los detectives alcanzaran el estatus de semidioses y practicaran el sexo con chicas de portada cuya edad roza la ilegalidad. 'Sería una locura', dicen. Tu respuesta a todo esto es: 'Móntate aquí y pedalea'. Y con voz molona. No tenéis ni idea de lo flipantes que serían estos polis. Cerrarían como veinte casos al día. Estos polis serán como los astrofísicos del futuro. Como profetas. O como un presidente. Y tú, eres el primero de ellos.