Constitución
Antes de los efectos de pensamientos; pueden existir otras condiciones de diálogo.
439 · Diálogos de la habilidad
Es cuestión de dedicación, chavalote. Eso y, además, es probable que fueses profesor de gimnasia. Solo un antiguo entrenador podría tener estas ideas y beber de esta manera.
¡No importa! ¡No te estás enterando de lo que pasa! La chica ha dicho algo, ahora el otro está diciendo otra cosa... ¡¡¡Atento al juego, chico!!!
No, debemos ir de aquí para allá sin detenernos. Sería una tortura quedarse aquí.
Es la clase de hombre robusto que se siente más en casa en el exterior, trabajando hasta la extenuación en lugares en los que la mayoría de gente no se aventuraría.
Parece algo insignificante, para ser honesto.
Dos machotes asintiendo estoicamente.
Puede que no recuerdes haber hecho ninguna "prueba", pero eres fuerte como un maldito toro. ¡Se ve a simple vista!
Eso lo convierte en gafotas. Lo que lo hace muy poco policíaco, si se te permite decirlo.
Sientes la repentina necesidad de menospreciar al teniente por eso, pero eres incapaz de hacer acopio de la testosterona necesaria.
¿Estás seguro de que habrías tenido la fuerza suficiente para acabar con un curtido mercenario? No estás en tu mejor momento.
Barreta, barreta... las palmas de tus manos anhelan su frío tacto. Agarrarla de nuevo como tantas veces has hecho...
Todavía no eres capaz de abrirlo. Es que imposible, vamos... La barra está preparada, pero tiene pinta de que te falta habilidad.