DILEMA
Cierto es que te prometieron un arma. Por eso te hiciste policía. Y mírate, aquí estas, perdiendo el tiempo, con las manos huérfanas de hierro como un pringado cualquiera. Y sin comerlo ni beberlo, te ves en la obligación de resolver casos haciendo qué... ¿hablando con la gente? ¡¿Qué van a pensar cuando vean que no eres capaz de defenderte (ni defenderlos) de los vándalos por no contar con un arma de fuego?! Muy mal ¿eh?. Tienes que pensar en una alternativa. Y chasquear los dedos a la gente mientras lo haces.
Durante la investigación
- −2 Savoir FaireLos chasquidos no ayudan.
Una vez interiorizado
- +1 ReacciónCon el seguro siempre quitado.
- Las ranuras de mano vacías otorgan +1 a la Sugestión.
CONCLUSIÓN
¡Bam-bam, nena! Resulta que las armas no son tanto para proteger como para atacar a la gente. Si quieres proteger a la gente, hacerlo de verdad, tendrás que desenfundar tus señas de identidad: tus Manos Duales Villiers de 9 mm. ¿Quién necesita un arma de verdad? ¿Recuerdas la conversación que acabas de tener? Hubiera ido mejor si hubieses desenfundado a estas canallitas contra ellos. (ATENCIÓN: Las Manos-Pistola no cuentan como un arma de verdad a la hora de una pelea).