Normal · Coordinación Ojo-Mano ≥ 4
El tiro ha fallado por varias cosas: la Falostesse era una mala elección, sus hombros estaban muy levantados... pero, sobre todo, no puede confiar en su vista.
Antes de los efectos de pensamientos; pueden existir otras condiciones de diálogo.
226 · Diálogos de la habilidad
El tiro ha fallado por varias cosas: la Falostesse era una mala elección, sus hombros estaban muy levantados... pero, sobre todo, no puede confiar en su vista.
Una cosita... Me da a mí que tú no eres un mal tirador...
Oyes una explosión dentro del arma que empuñas. Las ramas del pino de detrás de la niña tiemblan ligeramente. Tus oídos todavía zumban...
Una columna de humo sale del cañón. Tu mano se entumece por el retroceso. Con los oídos todavía zumbando, bajas el arma para ver qué ha pasado.
Pide otro disparo. Lo conseguirás con el siguiente. Te cegó un maldito reflejo de alguna ventana. Seguramente...
El ruido de la explosión de tu arma resuena por toda Martinaise. La bala ha alcanzado el corazón de una niña.
Ha salido mal, pareces una especie de adicto a la ruleta en busca de una dosis. Vuelve a pedirlo, más controlado esta vez:
Qué mierda, tío, ¿cómo ha pasado esto? Justo en el pecho... qué horror, cuánto lo sientes.
La hebilla estalla en pequeños pedazos y se suelta con un bufido metálico.
Te tiembla la mano. Una sola bala oculta. Recuerdas la forma en que se desliza en el cañón. La boca del arma cargada apuntando a tu corazón... te resulta familiar, ¿verdad?
Entonces estaremos preparados para ellos.
Casi que esperábamos que al entregar el mensaje te llevaras un arma, una joya cara o al menos una espada o algo así. En fin...
Tus dedos recorren los bordes de una pistolera imaginaria en la cintura. Un leve espasmo te sacude el dedo índice.
Dios. hasta este mismo lanzador de jabalinas chalado.
Una estrategia extremadamente desaconsejable contra las armas automáticas. Asegúrate de no cometer el mismo error.
Dispara por encima de su cabeza y aprovecha el momento de confusión para acortar la distancia. Con la mano izquierda agarras el cañón y con la derecha le rompes la muñeca...
No... no, no, no, no. FALSA ALARMA. El arma no estaba cargada. No ha habido disparo. Estás bien.
Está desquiciada, confusa, bamboleándose bajo el peso de sus bártulos... Si te mueves rápido encontrarás una apertura.