Fácil · Coordinación Ojo-Mano ≥ 2
No le vendría mal mejorar un poco su coordinación ojo-mano.
Antes de los efectos de pensamientos; pueden existir otras condiciones de diálogo.
226 · Diálogos de la habilidad
No le vendría mal mejorar un poco su coordinación ojo-mano.
Si no puede ni andar en línea recta... ¿Cómo espera escribir tu nombre en rayos catódicos?
El escritor no ha cogido una espada en su vida, y mucho menos dos mandobles al mismo tiempo.
¿Apunta siempre al centro de masa?
Había algo completamente antinatural. Corrompido. Tu memoria muscular sabía qué hacer y lo hizo, pero había lagunas...
Inmediatamente te sorprende la falta de peso de la bola. No importa. Harás que funcione.
Parecía que fueras a dar un empujón o una estocada... casi con seguridad iba a haber saltos. Tal vez te hayas apuntado un tanto, pero esto es un fiasco.
La fría bola de metal resulta sorprendentemente suave contra tu cuello. Tiene un patrón. (Será una bola patrocinada). La tuya solo estaría cubierta de golpes de aprendizaje y cicatrices de victoria.
Una brisa fresca revuelve tu pelo mientras estás ahí parado, con los pies bien plantados. Todos los sonidos, los olores, incluso el viento... todo se desvanece hasta que lo único que queda es la unión del Hombre y la Bola.
Una encarnación del movimiento puro. Una locomotora afinada y funcionando con máxima eficiencia.
Tus músculos se ajustan al peso, el sistema nervioso se calibra hasta que la bola y tú os fusionáis en una sola entidad. El hombre-bola está listo.
Eso ha estado... mal. Tan mal como tocarle un pecho a tu hermana. Has lanzado un pecho de tu hermana.
Córtalo de raíz, antes de que se vaya de madre. Justo en la mejilla. Solo un golpecito suave... ya sabes, para asustarlo un poco. No lo mates.
Córtalo de raíz, antes de que se salga de madre. Justo en la mejilla. Solo un golpecito suave... ya sabes, para asustarlo un poco. No lo matará.
¡Claro que la tienes! Se la enseñas, victorioso. Ahora pueden ver la placa.
¡Por fin! La mano más rápida de Revachol reunida con la herramienta más hábil del norte. ¡Vas a ser la envidia del pueblo, nene!
Esta es tu arma. Ahora solo tenemos que encontrar tu personalidad...