Marchando. Las tierras de Mesque y del Occidente, e incluso Supramundi (en total, veintiuna de las cuarenta naciones de Mundi en esa época), aceptaron inmediatamente el gobierno de la Inocencia. Incluso antes de su coronación.
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Marchando. Las tierras de Mesque y del Occidente, e incluso Supramundi (en total, veintiuna de las cuarenta naciones de Mundi en esa época), aceptaron inmediatamente el gobierno de la Inocencia. Incluso antes de su coronación.
Parecía la joven madre de la humanidad, una madre perfecta. Insultantemente hermosa. Era como si su rostro, hombros y manos estuvieran cubiertos por un suave chal de plumón. Y esto tú lo sabes pero que muy bien.
Pero si ya lo sabes. Aunque a menudo se la considera el ser humano más grande que jamás haya existido, había algo funesto en Dolores Dei. Estaba constantemente rodeada de sus Therriers...
Los espectadores informaron que filamentos dorados iluminaron la cámara ya iluminada por el sol, claramente visibles debajo de su vestido.
Llevaba un vestido blanco y perlado. La plaza estaba vacía, con la multitud muy lejos de ella, ya que sus Therriers (el servicio secreto de la Inocencia) estaban preocupados por un posible intento de asesinato.
Fue la más apartada socialmente y la menos consciente de todas las Inocencias. Algunos pensadores modernos la consideraron una criminal de guerra por las campañas que realizó contra el estado de Mesque. Y luego estaban los programas de reasentamiento...
Es un misterio. Un misterio salpicado de autocompasión y arrepentimiento. Por alguna razón que no acabas de comprender, contemplar sus ojos delicados te hace sentir como si estuvieras a punto de ahogarte...
Pero..., ella no tiene nada de diablo. Es lo opuesto, el viento del paraíso que deshoja los corazones de los hombres...
A pesar del daño que te has autoinfligido, el título se ha grabado en tu hipocampo. Es Su Inocencia Dolores Dei: la Inocencia del humanismo, el internacionalismo y el estado de bienestar... probablemente el ser humano más famoso que haya existido jamás.
Algo que había habitado entre nosotros, observándonos tropezar durante cientos de años, si no milenios, hasta que decidió interferir... interferir en el curso de nuestra historia. "¡Se suponía que lo haríamos nosotros mismos!", se dijo que le gritó el hombre a la Inocencia...
Esa conducta inhumana también la presenciaron muchos otros... lo de los pulmones resplandecientes y todo eso. Normalmente se atribuye a histeria de masas y psicología religiosa.
En cierto modo. El Partido Fundador elige para el cargo a una Inocencia, un hecho que solo ha tenido lugar seis veces en toda la Historia. El sistema jurídico del Cinturón Reál está preparado para incorporar el gobierno de su Inocencia si coincide con nuestra época.
De acuerdo. Cuando se la proclamó como Inocencia (y la reina a la que había aconsejado durante años se arrodilló ante ella), se sintió tan abrumada por la emoción que sus pulmones empezaron a resplandecer.
Poco se sabe de su marido el marqués. Es como si la historia se hubiese olvidado de él tras cumplir su papel, consistente en introducir a Dolores Dei en la corte. Así que sí, resumiendo: hay algo solitario, paranoico e incluso aterrador que la gente rara vez menciona, pero que se siente al pensar en ella...
Muchas cosas. Ya sabes que era una mujer de la corte, la esposa de un influyente marchese, y con el tiempo la principal consejera de Irene La Navigateur, Reina de Suresne (en la actualidad Sur-la-Clef). Además, poseía una esplendorosa belleza sin igual.
Adoraba el ajedrez, sí, pero también los juegos de guerra militares. Dolores Dei a menudo sostenía un pequeño soldado de hojalata entre su dedo índice y su pulgar... como en estos iconos. También era rubia, la mujer más rubia que jamás hayas visto, con los ojos verdes del color del mare interregnum Pisántico...
La coronaron dos años después de que regresara la primera expedición, poniendo en marcha lo que se consideraría la época más grande de la historia: la era Doloriana.