En la otra punta de la aldea, tras el armatoste de hormigón a medio construir, hay tres personas bebiendo. Tu nueva pandilla. No necesitas a tu antigua pandilla para nada. Ahora cuentas con una nueva para emborracharte.
Constitución
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681 · Diálogos de la habilidad
En la otra punta de la aldea, tras el armatoste de hormigón a medio construir, hay tres personas bebiendo. Tu nueva pandilla. No necesitas a tu antigua pandilla para nada. Ahora cuentas con una nueva para emborracharte.
Este podrías haber sido tú. Aún podrías ser tú. Un donnadie al que se le ha acabado la suerte, intentando sobrevivir.
Un vigoroso viento costero aúlla y golpea la ventana de la choza. De cuando en cuando, las olas se arrastran bajo los cimientos, produciendo un leve zumbido...
En una choza ruinosa a las afueras de una aldea pesquera se encuentra un hombre de mediana edad, escuchando el zumbido del calefactor.
Las olas rompen contra la playa, ahogando a los juncos. Lejos, al sur, una congregación se reúne en un comedor benéfico; un refugio para personas sin techo. Una anciana reparte bufandas de punto gratis.
Las olas rompen contra la playa, ahogando a los juncos. Lejos, al sur, una congregación se reúne en un comedor benéfico; un refugio para personas sin techo. Una anciana reparte bufandas de punto gratis.
A lo lejos, en la esquina de Perdición con la Principal, se encuentra un edificio anodino, difuminado a causa de la neblina. Se halla vacío y perdido, igual que su inquilino.
La estancia parece aislada al sonido, como si te calaras un gorro hasta las orejas. Fuera sopla un viento frío, pero tú te encuentras a resguardo, cómodo y a salvo.
En una pequeña choza de la aldea pesquera, un calefactor barroco emite un tenue zumbido, emanando un calor reconfortante. Sobre la mesa hay una palangana. El agua en su interior refleja la sombría faz del mundo.
Lejos, al sudeste, dos hombres y una mujer portan armaduras de placas de cerámica. Una radio de onda corta sisea en el alféizar de la ventana. Uno saluda. El otro da un trago. Armas bajo la cama...
Al oeste, al otro lado del canal, se alza el Whirling-in-Rags. La puerta número 1 de la segunda planta está cerrada, y tras ella, una habitación destrozada. Una planta más abajo, tras la barra, mora un hombre constantemente irritado.
La fría humedad de la ciudad te ha penetrado hasta la médula. El verano aún está muy lejos.
Las calles se tiñeron de sangre. El polvo se arremolinaba sobre las ruinas. El cambio de presión provocado por el fuego de artillería hizo trizas a las personas de las plantas superiores del edificio...
Al oeste, en el Grand Couron Arena, un agudo izquierdazo de Arsène-Luc Edelbrock envía al campeón de peso pesado samarano, Kostya 'Mjasnok' Koštunica, volando sobre la lona. La multitud enloquece. Revachol ama a sus héroes.