Líneas alternativas · 1Condicional
Al mirar al cielo la nieve derretida gotea desde tu gorro.
Antes de los efectos de pensamientos; pueden existir otras condiciones de diálogo.
681 · Diálogos de la habilidad
Al mirar al cielo la nieve derretida gotea desde tu gorro.
La nieve que se derrite se filtra a través de tu fina ropa. Las abuelas no dejan salir a sus nietos desabrigados con este tiempo. Al menos, tu pelo está protegido y no se mojará ni se te quedará pegado. Miras a tu alrededor...
La nieve que se derrite se filtra a través de tu fina ropa. Los dedos de tu único pie descalzo se están entumeciendo. Al menos, tu pelo está protegido y no se mojará ni se te quedará pegado. Miras a tu alrededor...
La nieve que se derrite se filtra a través de tu fina ropa. Los dedos de tus pies descalzos se están entumeciendo. Al menos, tu pelo está protegido y no se te mojará ni se te quedará pegado. Miras a tu alrededor...
… después de que saquearan rubíes, melchioritas y lapislázulis de Safre y Seol durante la época de la Suzeranía. En las cámaras funerarias de los reyes: Filippe el Viejo, Guillaume II e incluso en el mausoleo de Filippe el Opulento.
Niños menores de 14 años. Van bajo tierra, buscando artefactos para vender a museos extranjeros... y reliquias legendarias. Sus padres los dejan. Se adentran más...
… fue una vez un parque, un lugar de reflexión y recuperación para los pacientes del antiguo Hospital Militar. En los años veinte se usó como centro de cuarentena durante un brote de sarampión que mató a muchos niños. Desde entonces, casi todo el mundo ha evitado el hospital y el parque que lo rodea.
La bahía de Revachol, inmensa, con una profundidad de más de 1200 m en su punto más hondo. Agua y aire más salados que aquí. La atraviesan enormes buques de carga con logotipos de empresas: Wild Pines, ZAMM, Moriyn...
Y en el límite de la bahía de Revachol... la sombra del buque de guerra de la Coalición 'Archer', en perpetuo servicio de patrulla, listo para desatar fuego de artillería si te rebelas contra el mercado. Te estremeces.
Se acabó. El carbón fue suplantado por el petróleo del fondo del océano y la energía hidroeléctrica de Esperance. Todo se derrumbó. Actualmente, solo los más débiles siguen en Ciudad Carbón. La esperanza de enriquecerse se secó junto a los difuntos pozos bajo sus pies.
La autopista elevada 8/81 con vehículos pasando día y noche mientras quienes residen bajo ella intentan seguir con sus vidas en la nieve y el fango. Y al sur de la 8/81 está El Pox.
A tu alrededor, la nieve sigue cayendo. Al oeste no hay más que océano.
A lo lejos, las luces brillan en Résurrection, más allá de Martinaise: un spa popular destinado a niños gordos de Ozonne con bolsillos igual de grandes.
Cerca. La nieve cae en aguas oscuras. Reza, aunque no cree. Hay un canturreo en el aire.
La nieve cae perezosamente, haciendo que la arena de la playa sea aún más pálida, mezclándose con la escorrentía de aguas residuales de color óxido.
Los globos aerostáticos de la Coalición cuelgan como apariciones bajo el manto de nubes. De vez en cuando, las luces parpadean mientras maniobran entre la nieve que cae.
El mausoleo contiene cantidades incalculables de oro... y esa especial y purísima cocaína púrpura favorita de la realeza revacholiana.