La camisa se te pega al pecho. Las hombreras de tu blazer disco pesan. El frío se abre paso bajo tu piel. Te estremeces. Y la ciudad se estremece contigo.
Constitución
Antes de los efectos de pensamientos; pueden existir otras condiciones de diálogo.
681 · Diálogos de la habilidad
La camisa se te pega al pecho. Las hombreras de tu blazer disco pesan. El frío se abre paso bajo tu piel. Te estremeces. Y la ciudad se estremece contigo.
Los pasillos se encuentran derrumbados por los impactos de mortero de una guerra que se perdió hace mucho tiempo. Los tendederos se echan a perder bajo la lluvia. Las radios suenan.
Más aeroestáticos de la Coalición. Allá arriba, donde se forma la lluvia, los rotores revolotean silenciosamente. Tu vista se despeja.
Te estremeces al mirar a tus pies. El agua de lluvia sucia forma riachuelos hacia la nieve de la plaza.
Una cortina plateada de lluvia sobre las casas. La clase se divide.
Litoral urbano y lluvia goteando de los tejados cubiertos de eternita. Bloques de hormigón sobrantes de construcciones a medio terminar. Un edificio de investigación y desarrollo desaparecido que en su día fue tomado por los revolucionarios. Una antigua iglesia de madera que se eleva sobre el agua, entre palafitos.
Los rascacielos de La Delta, el distrito financiero. Una tenue luz dorada se filtra desde las ventanas de las oficinas.
Humedad. Tu abrigo te protege de la lluvia mientras la ciudad se estremece a tu alrededor.
Los aeroestáticos de la Coalición, suspendidos como apariciones bajo la cubierta de nubes. Allá arriba, donde se forma la lluvia, los rotores revolotean silenciosamente. Tu vista se despeja.
Los apartamentos Veracabo: bloques de torres que se amontonan, balas del calibre 4.46 todavía alojadas en sus muros de piedra, desgarrados por la guerra.
Te das cuentas que no llevas zapatos. Tus pies están rojos por el frío.
La camisa se te pega al pecho. Las hombreras de tu chaqueta comienzan a pesar. El frío se abre paso bajo tu piel. Te estremeces. Y la ciudad contigo.
Un patio. La lluvia cae sobre el techo de un cobertizo. Agua sucia se amontona en un charco alrededor de un cuerpo. Por sus frías mejillas se deslizan gotas de lluvia.
La camisa se te pega al pecho. El frío se abre paso bajo tu piel. Te estremeces. La ciudad se estremece contigo.
Este deshielo primaveral no durará. El invierno regresará a Revachol.
El control del invierno sobre la ciudad recula. El deshielo primaveral se acerca.