Normal · Percepción ≥ 4
Las manchas de su piel también apuntan a Oranje. No sabes por qué, pero las oranjenses suelen tenerlas por todos lados.
Antes de los efectos de pensamientos; pueden existir otras condiciones de diálogo.
703 · Diálogos de la habilidad
Las manchas de su piel también apuntan a Oranje. No sabes por qué, pero las oranjenses suelen tenerlas por todos lados.
Contempla su reflejo en la ventana de la habitación: alta, brillante, envuelta en humo.
Tras las casuchas de hormigón, viejas ruinas de antes de la guerra se elevan hacia el cielo como palacios oscuros. El viento aúlla.
El zumbido de las luces eléctricas se mezcla con el lento rumor de las olas del océano por la noche.
En realidad no es muy distinto de la putrefacción del ahorcado.
Varias langostas se arrastran y acumulan en el interior de las trampas, unas sobre otras, formando un pequeño enjambre de estridencia.
Tiene el pelo teñido de rubio. Se le ven las raíces oscuras. Tiene cierto aire masculino. La mayoría de los hombres no la consideraría hermosa debido a esta cierta... tosquedad.
Puede que no te haya oído. Un poco más alto.
"Menudo abuso de poder, tío", comenta cuando cree que no la vas a oír.
Tiene el pelo teñido de rubio, con raíces oscuras, y lleva un grueso lápiz de ojos negro. La mayoría de los hombres no la considerarían hermosa. Posee cierta masculinidad. Cierta tosquedad.
"Será capullo... ir por ahí dando vueltas vestío de sirvienta...".
"Quién me mandaría a mí...", murmura entre dientes.
La loción de afeitar del teniente. Una marca común de droguería, con un fuerte toque a pinocha.
¿Huele... a hombre? Un hombre normal y corriente.
El teniente es maniático cual felino en lo que respecta a su mantenimiento personal, y sin embargo, en los pliegues de su chaqueta captas el rastro rancio y acre de trapos aceitosos, fluidos de transmisión y pastillas de freno.
A ti también te vendría bien un buen par. Uno normal.