
Kim Kitsuragi
- conversaciones
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- Lugares
- 16
Diálogos
402- "Podría ser nuestro testigo".
- Ves a un joven en el balcón, fumándose un cigarrillo. Lleva un tiempo siguiéndote con la…
- "Emm, ¿me va a volver a hacer preguntas? Pooorque de verdad que no sé nada...". Baja la…
- "Aquí todo está guay, agente", te asegura el vendedor ambulante.
- "¡El brillo de estas gafas de sol dura toda la vida, agente! ¡Garantizado al ciento por…
- Tenías razón. Ese vendedor ambulante estaba robando en la parte trasera de su propio…
- Un viejo portero automático con auricular y una matriz de botones lista todas las…
- "Oh, usted otra vez. ¿Viene a encargar un dado?".
- Una gruesa capa carbonilla cubre la caldera, tiñéndola completamente de negro.
- Ambos cables están desenchufados del cuadro eléctrico.
- La máquina sigue sin inmutarse. En la parte superior tiene una batidora que funciona…
- Sus ojos están vacíos e inertes. En su interior el cadáver se descompone lentamente... No…
- Unos cuantos ladrillos caídos revelan un compartimento oculto en la pared. Está demasiado…
- En la parte izquierda, donde los cruasanes y las botellas de zumo, hay un puñado de…
- La barra espera pacientemente en el suelo, como un perrito a su dueño.
- Por costumbre, todavía te chasquea los dedos... pero luego se detiene inmediatamente…
- ''La Mayor Inocencia' de João Paolo Salomao López de Fuego. El libro es grande y pesado.
- En la portada se muestra una cacatúa de moño amarillo con el pico ligeramente abierto…
Notas
461- "No sé qué le hace pensar que sus problemas tienen la menor relevancia en este momento, agente", apunta el teniente con un tono raudo y entrecortado.
- "Le prometo que no tendrá que padecer tal vista mucho más. Volveremos enseguida". Se da la vuelta para marcharse.
- "Ha acertado, agente". El teniente asiente caballerosamente. "Era occidental".
- "Ha acertado de nuevo, agente". El teniente te da un pequeño golpe con el boli como concediéndote un punto.
- "Me cuesta ver la relevancia de sus problemas respecto a esta situación, agente", apunta el teniente con un tono raudo y entrecortado.
- "Esto no es nada profesional". Repite: "No compartir la información conmigo no es nada profesional".
- ¿Qué...? ¿Quién...? ¡Voto a bríos, os ha estado mintiendo, sire! ¡Quizá dio muerte a su amado y ha hechizado a todos con sus embustes! ¡Su alma no es cándida…
- El teniente te lanza una mirada de reojo.
- "¿Y qué sería ese milagro?".
- El teniente ha dado un pequeño paso atrás. Mira tu cara iluminada por las llamas y asiente en silencio. El fuego se va debilitando...
- "Nada. ¿Qué pasó? ¿Dónde las escuchásteis? ¿De alguien en la costa? ¿O en la radio?".
- "Cállese". El teniente te da un codazo en las costillas, y después se gira hacia el chico...
- Asiente con aprobación. Sonriendo.
- "No". Rara vez le has visto con esa cara.
- Contienes el aliento y , muy lentamente, das un par de pequeños pasos hacia el fásmido. La criatura emite una serie de chasquidos ultrasónicos que revolotean…
- "Lo son". El teniente mira los tapacubos y suspira. "Iba a entregarlos como prueba, pero no eran necesarios para la condena. Nunca pidió que se le devolvieran".
- En algún otro lugar de Revachol, el teniente también acaba de poner la radio. Ni siquiera intenta reprimir la sonrisa que se forma en su rostro.
- "Pero tú me das puto asco. Eres odioso y no tengo tiempo para tus mierdas. ¿Algo que necesites o puedo colgar ya?".
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