Prepara el papel y rápidamente garabatea en su cuaderno la fecha y hora, junto a una nota: 'HDB. ¿Posible recaída? Comprobarlo primero'.
Psique
Antes de los efectos de pensamientos; pueden existir otras condiciones de diálogo.
612 · Diálogos de la habilidad
Prepara el papel y rápidamente garabatea en su cuaderno la fecha y hora, junto a una nota: 'HDB. ¿Posible recaída? Comprobarlo primero'.
Solías creer que venías de un largo linaje con muchos medio-hermanos y hermanas, pero... ¿dónde están ahora? Sin embargo, por mucho que grites, no pueden oírte...
En un cuarto de baño repleto de hongos, dentro de un hostal destrozado en la otra punta de Martinaise, un hombre de mediana edad se aferra con furia a los bordes de un frío lavabo...
Suspira y vuelve a su crucigrama. Es policía, no una niñera.
Mientras tanto, su colega está rellenando las últimas pistas de su crucigrama nocturno cuando escucha lo que parece ser alguna clase de aullido animal que proviene desde la habitación contigua. Dirige su mirada hacia la puerta del cuarto de baño compartido...
Si ahora mismo asaltasen el edificio, las ventanas volaran por los aires y toda la ira del universo descendiera sobre ti, este hombre se enfrentaría a la mismísima muerte para salvarte. Con absoluta certeza. Pero ¿por qué?
No muy lejos de aquí, un hombre de 34 años llamado Jean Vicquemare se mesa el vello facial con desgana, mientras una mujer morena con uniforme de policía aguarda una respuesta. De fondo, el ruido de una típica mañana ajetreada en la comisaría: teléfonos sonando, el característico sonido de un roll'o'dex...
"¿Pero tú has visto qué pintas lleva?". Pregunta el hombre. "Ya ni parece policía. Se presenta aquí vestido como un payaso, rezumando alcohol y chillándole a todo el mundo... no puedo más con este tío".
Eso en idioma policial significa: "No me he ofrecido a pagar porque tampoco tengo dinero".
En efecto. ¿Por qué si no diría "bien visto"? ¿Quiere esto decir que eres un muy buen detective? Posiblemente.
El peso es tranquilizador. Como una almena en fortificación sólida. Palmadita, palmadita, palmadita...
Soy menos escéptico sobre esta corazonada, piensa él, que sobre las premoniciones sobrenaturales que tuviste en el contenedor de basura. Luego se vuelve a tapar la nariz...
Si el teniente estuviera aquí, tendría una idea de qué hacer. Pero no está. Debe de estar haciendo papeleo en algún lugar. Parece que tendrás que resolverlo por tu cuenta.
El peso es reconfortante. Como una almena en una fortificación sólida. Palmadita, palmadita, palmadita...
Tú, tus amigos, tu familia. Toda la gente que has conocido. Érais vosotros.
Sanguijuelas, pulgas y ladrones. Toda la escoria viviente que medra a costa del duro trabajo de otros. Así lo ves.