Psique
Antes de los efectos de pensamientos; pueden existir otras condiciones de diálogo.
612 · Diálogos de la habilidad
Gente común... reconocibles, todos y cada uno de ellos.
Dos agentes de la ley contra el mundo. Asintiendo al unísono. Es vuestra fuente de poder. El vínculo de camaradería que demostráis... es palpable...
Te seguiría hasta la muerte si fuese necesario... y tú harías lo mismo por él.
Daños colaterales en el camino del progreso y la normalidad. Así lo ve usted, agente.
Camaradas. Los abandonados, los miserables; quienes trataron de alzarse contra los horrores del mundo.
Disidentes extranjeros, criminales sin asear, y hoi polloi. Así lo ve usted, agente.
¿Quieres saber lo que es una estupidez? En un apartamento de la calle Boogie un chaval le enseña al patrulla Tillbrook los granos de sus genitales y le pregunta si es cáncer.
Lo que piensa: 'Me gustan las tentativas de este tipo, sea cual sea la situación. Aún es posible que nos lleve a alguna parte...'
Al otro lado de la ciudad, el teniente considera parar un momento y fumar un pitillo. Mejor aguantar hasta más tarde: quizás esta noche. Su ausencia es palpable. Demasiado tarde.
Su compañero Émile Mollins no puede estar allí; está en otro apartamento, con otro hombre que le está mostrando un perro muerto bajo un radiador. 'Está muerto', dice Mollins. 'No', responde el hombre. 'Lo he tocado y está caliente'.
'Está caliente', responde Mollins, 'porque está bajo el radiador'.
Está bien haber comentado ese encuentro anterior, piensa. Así no parezco perdido.
Deberíamos haber comentado ese encuentro anterior antes de venir, piensa. Demasiadas sorpresas las de este tío...
En alguna parte de Revachol, el teniente pasa un dedo por la rugosa malla de una radio. Está ensimismado. Él tiene que estar aquí para esto.
Si crees que es importante... Ya has andado acertado previamente.
... ayudar a criptozoólogos no es, ni de lejos, una prioridad para nuestra organización, ¿verdad? El teniente mira por la ventana con impaciencia.
Hay tres figuras en el hielo primaveral. Una, un hombre bajito, está de pie con los hombros ligeramente encorvados. Otra, una joven que hace lo que puede por ignorar a la tercera, un hombre de mediana edad con las mejillas hinchadas que le grita con todas sus fuerzas.