
Kim Kitsuragi
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- Lugares
- 16
Diálogos
402- Las dos mismas figuras bañadas en luz de neón: un hombre y una mujer. Un rayo de…
- Esta es la puerta del taller de pinball que dejaste bloqueada desde el interior.
- Tan pronto como ves las flores, una ráfaga de viento las levanta de la azotea y las…
- El ascensor abierto te invita a entrar.
- Todas estas máquinas hipnotizantes esperando que alguien las vuelva a enchufar y jugar…
- Casi puedes verlas; las figuras de un hombre y una mujer, estremeciéndose, drogadas…
- Así que aquí es adonde traían las máquinas de pinball averiadas para repararlas, hace…
- Distingues, claramente, unas huellas impresas en la suave capa de polvo que cubre el…
- Sus cándidos ojos de color castaño te miran directamente al espacio tras las cuencas de…
- "Titus Hardie me dio una grabación. En ella, el difunto afirma tener la intención de…
- "¿A qué ha venido el qué?".
- Has estado fino. Qué bien se siente uno, ¿eh? Qué puro.
- Seis pétalos casi deshechos reposan en tu mano. Blancos con forma de campana.
- "¿Tú crees que esto les hará cooperar?".
- El magnetófono portátil es justo lo que necesitabas. Los carretes se acoplan al aparato…
- "De acuerdo". Deja la taza de café en la mesa.
- Un momento, para el carro... ¿me estás diciendo que ese hombre, tan abotargado que ni su…
- Un cálido torrente de aire asciende a tu alrededor, rodeando el edificio en el que te…
Notas
461- "¿Hemos acabado, Gary?". (Concluir).
- "Porque no son humanos de verdad, ¿no?".
- El teniente te lanza una mirada rápida. Luego, aún mirando al frente, se une a ti con un trino más agudo y ligeramente más melódico.
- "Gracias por compartir conmigo su escabrosa opinión sobre la sexualidad humana". Finge leer el libro de economía abierto sobre la mesa.
- El teniente te observa con atención. Te ha salvado el culo una vez más, pero no le ha hecho ninguna gracia.
- "Parece que la víctima estaba inconsciente. O al menos incapacitada. Buen trabajo, inspector". Asiente.
- "Por todos los santos, inspector. Otra más de estas y haré que le institucionalicen".
- El teniente asiente. "Encaja con el testimonio anterior, ¿no? Bien hecho, inspector".
- "¿Un puñado de qué, inspector?".
- "Eso es antihigiénico. Y peligroso. Y no hará que me encariñe contigo... Solo quería dejarlo claro, ¿de acuerdo?".
- "Dijo que soy su 'poli putita' o algo así. Vete a saber lo que significa".
- "Supongo que ya tengo respuesta". El teniente te dedica su habitual mirada estricta.
- "Lo está empeorando, agente", dice el teniente quedamente, sin apartar la mirada de la mujer.
- "Gracias". Se guarda las drogas. "Hago esto para ayudarle. Tenemos que centrarnos en la investigación".
- "Tú mismo, pero yo necesito mentalizarme primero". (Girarte para irte).
- "Estaba haciendo bromas telefónicas". Ni un músculo se mueve en la cara del teniente.
- "¡¿Que cuál es el problema?!". No se mueve ni un músculo en la cara del teniente.
- "No confíes en mí, confía en la Madre. Yo no más soy el mensajero, compadre". Su voz resuena en el gélido aire de la iglesia.
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