¡De puta madre! ¿Recuerdas cuando probaste La Expresión con la fresca del traje plateado? Ese eras tú.
Motricidad
Antes de los efectos de pensamientos; pueden existir otras condiciones de diálogo.
514 · Diálogos de la habilidad
¡De puta madre! ¿Recuerdas cuando probaste La Expresión con la fresca del traje plateado? Ese eras tú.
¿Quién se cree este tío que eres? ¿Novak el novato? ¡No estás preocupado! ¡Ni por tu arma, ni por tus facturas ni por tu nombre! ¡Tú eres el poli malo! ¡Seguro que hasta tú eres más corrupto que él!
Se le ve muy cómodo en su sillón. Por el contrario, la pequeña y ridícula silla que te ofrece parece un instrumento de tortura.
Dios, estás sudando... tu rodilla está temblando... y estás a punto de llorar, ¿a que sí? Sí, estás a punto de llorar porque has perdido tu arma y esos niños se van a pegar un tiro con ella.
En realidad no entiende a qué te refieres, pero continúa asintiendo.
Está muy tranquila, con la espalda erguida y todo.
Lo esconde bien, pero detrás de todo el sudor y la suciedad hay algo... más. En la rigidez de la postura.
Es una profesional. Nada haría que lo admitiera, salvo encontrarse cara a cara con el gordete en este mismo instante.
Es más fácil decirlo que hacerlo... ¿Cómo podría este patético amasijo de papel de calco y plástico volverse très disco?".
Rápida y observadora. Como una impresora electrónica.
Con rapidez, metódicamente, como una máquina eléctrica de impresión.
Ni un solo paso atrás. Debe contar con mucha fuerza de voluntad. Pero bajo la fachada se atisba una pequeña grieta que comienza a recorrer los cimientos.
Los brazos le cuelgan junto a sus caderas y su columna vertebral se relaja.
Mantiene la calma con una postura perfecta. Sus ojos recorren la boquilla del arma con agudeza.