Fácil · Resistencia ≥ 2
Hazlo... si quieres morir. Eso es lo que te dicen las punzadas en el pecho. Tu vida pende de un hilo...
Antes de los efectos de pensamientos; pueden existir otras condiciones de diálogo.
473 · Diálogos de la habilidad
Hazlo... si quieres morir. Eso es lo que te dicen las punzadas en el pecho. Tu vida pende de un hilo...
Ya era hora de desterrar esa ridícula Expresión de tu rostro y reemplazarla con un reflejo perfecto de tu determinación inquebrantable; de tu noble sufrimiento.
Esta idiotez ya se ha alargado demasiado. Es hora de borrar de tu cara esa sonrisa de homosexual decadente.
¡Ahora abre los ojos y contempla la maravilla! El Buque de Su Majestad 'Último Hombre del Rey' ha abandonado los muelles. El planeta entero temblará mientras destrozas todo el hielo del mundo a tu paso.
Es la hora. La hora de verte tal y como eres en realidad. Va a ser completamente devastador, pero no hay forma de evitarlo.
Es la hora. La hora de verte tal y como eres en realidad. Va a ser completamente devastador, pero no hay forma de evitarlo.
Resulta que ya llevabas tu rostro de verdad. Esta es la cara de un perdedor; la cara de alguien que se contempla a sí mismo y desespera. Y ahora... quítate de tu vista.
Los gemidos de tus hembras me tapan tu voz. Se retuercen de placer mientras los extranjeros las tocan como instrumentos. Ten cuidado, o te usarán como un calcetín, pequeño Harry.
Sí, debe, porque has fracasado. Fracasar es debilidad, y la debilidad es horrible. Así funciona el mundo...
Mientras el mundo arde, los dos, reunidos de nuevo, surcaréis el cielo en aerostático hasta la puesta de sol. Tal vez esta vez funcione. Salva a Revachol y nunca más volverás a saber de ella. ¿Sacrificarás una segunda oportunidad al amor para mantener a salvo a Revachol?
Pero basta. La Corte de Honor franconigeriana ha sostenido tu alma desnuda frente al Milagro del Sol Séptuple y ha mirado a través. Cierra los ojos y sabe que este eres tú:
Jamás. Que esto te sirva como un recordatorio constante de tu sagrada carga irrenunciable.
Afróntalo, hermano. Nadie tiene la fuerza de voluntad necesaria para enmendarlo. No harán lo que se debe hacer.
¡Ahora abre los ojos y contempla la (pequeña) maravilla! El Buque de Su Majestad 'Modesto Hombre del Rey' ha abandonado los muelles. No eres ni el más grande ni el más fuerte de los rompehielos en alta mar, pero eres quien eres.