Intentas, muy profesionalmente, mirar el cadáver, pero tu estómago se contrae. Te las arreglas para mantenerlo en su sitio una vez...
Constitución
Antes de los efectos de pensamientos; pueden existir otras condiciones de diálogo.
473 · Diálogos de la habilidad
Intentas, muy profesionalmente, mirar el cadáver, pero tu estómago se contrae. Te las arreglas para mantenerlo en su sitio una vez...
Abres la ampolla de amoníaco e inspiras. El olor de la muerte sigue siendo más fuerte. Es un embrujo mental que te dice que corras y que tu estómago se vacíe. Con los ojos entrecerrados, te ves envuelto en él.
La segunda vez... no tanto. Cuando terminas de vomitar, tus mejillas están empapadas de lágrimas.
Está empezando a hartarse de verdad, es más que un comentario. Está cerca de su límite de tolerancia.
El olor es repulsivo. Te entra por la boca, más instantáneo y más familiar de lo que pudieras esperar; más fiebre que olor. Te inunda la mente, revolviéndote desde dentro.
Sientes una gran contracción exprimiéndote el estómago. Tu cuerpo se retuerce y lo empuja todo hacia fuera. Bocanada tras bocanada...
Puede que soporte mejor el olor. No como tú.
¡El amoníaco solo lo ha empeorado! La mezcla de olores hace que se te salten las lágrimas. La primera vez logras mantenerlo todo dentro...
Hasta que un charco de vómito yace bajo tus pies y la garganta te pica debido al ácido estomacal.
El olor es repulsivo. Se introduce por tu boca, más inmediato y familiar de lo que pudieras esperar. Es enfermizo. Te inunda la mente, revolviéndote todo por dentro.
¡Fiu! Tanto vaivén de la cabeza ha causado estragos en este viejo cuello. Próximo a la punzada de dolor...
Te has librado por un pelo... Podrías haberte hundido en un mar de dolor.
Te has librado por un pelo... Podrías haberte hundido en un mar de dolor.
¡El cabeceo se acerca a un punto crítico! ¡No podemos aguantar mucho más, capitán!
Tu cuello no aguanta tanto esfuerzo... ¡Es demasiado!
No. Su apogeo llegó al límite hace unos dos meses; a partir de ahora, todo exceso le va a pasar factura de una forma más permanente.
¿Por qué no? Eres una máquina imparable.