Normal · Percepción ≥ 4
"Todopoderoso Huésped", reza, "protegedme a mí y a mi humilde aventura empresarial de la maldición que acecha tras la puerta, bendito sea vuestro nombre...".
Antes de los efectos de pensamientos; pueden existir otras condiciones de diálogo.
703 · Diálogos de la habilidad
"Todopoderoso Huésped", reza, "protegedme a mí y a mi humilde aventura empresarial de la maldición que acecha tras la puerta, bendito sea vuestro nombre...".
"Anfitrión de Anfitriones", reza, "protégeme a mí y a mi humilde aventura empresarial de la maldición que habita más allá de las cortinas...".
Habla consigo misma entre murmullos: "No está haciendo lo que debería... ¿por qué no funciona el hechizo?".
Aparta la mirada y murmura para sí: "¿Por qué todo el mundo tiene que estar siempre molestando con las dichosas cortinas? Por qué no se dedican simplemente a comprar libros como la gente normal y corriente...".
Suena como si viniera de arriba. Podrías husmear un poco antes de subir...
El sonido de la ducha llega hasta tus oídos desde algún lugar del interior.
Ahí sigue la abolladura, en el vinilo, justo donde golpeaste antes.
Estabas espiando a tu subconsciente.
Tiene razón. Tus manos están peor que las suyas, con pequeños cortes y cicatrices cubriendo tu piel como una telaraña. Las puntas de los dedos se han vuelto de un feo tono marrón.
"La nave despega como un mosquito plateado... desplegando sus hélices...". Lee entre dientes. Después deja el libro en su sitio.
En torno al gran edificio de madera distingues bloques de hielo apiñados en la playa. Y una pequeña tienda de campaña.
El reloj marca las 10:09. Las manecillas no se mueven. Al parecer el reloj no funciona.
Contemplas los edificios decrépitos de los alrededores, el clima miserable, las aceras cubiertas con semillas de girasol y el aire polvoriento...
Al parecer es cierto, señor. No hay ni rastro de drogas... ni en la caja de gafas de sol ni bajo los altavoces.
Tiene el nombre 'Siileng' bordado sobre el bolsillo de su pecho.
Un pequeño grabado con calor en el revestimiento dice: 'Ayuda solidaria de la República Popular de Samara'. Los altavoces, por sí mismos, no parecen mostrar ninguna cualidad mágica.
De acuerdo, pero, en realidad, estas te empeoran la vista. Es como si estuvieses bajo el agua. Literalmente.
La caja huele a meado de gato... o a viejales sin dinero.