Normal · Esprit de Corps ≥ 4
No caímos en la trampa, piensa. Se siente orgulloso.
Antes de los efectos de pensamientos; pueden existir otras condiciones de diálogo.
612 · Diálogos de la habilidad
No caímos en la trampa, piensa. Se siente orgulloso.
De repente, lo recuerdas: tienen que estar presentes dos agentes para una autopsia de campo. Quitas la mano de la cara del muerto y abres los ojos. Tendrás que volver con el teniente.
Frunce el ceño, se le empañan los ojos. El teniente parece sentir rabia por no haberlo descubierto antes.
"Casi caímos en la trampa. Casi", piensa.
Mientras tanto, el teniente está sentado en su escritorio, encorvado sobre un montón de papeles. Su ayuda sería valiosísima ahora mismo.
Por otro lado... no es que no me interesen las radiocomputadoras abandonadas.
Ten mucho cuidado con la información que vas a compartir con ella.
Va en serio, piensa el teniente... ¿ya está confusa? Observa a la mujer, evaluándola...
En algún lugar, en un despacho iluminado por una lámpara de escritorio verdosa, el capitán Ptolemaios Pryce, de 58 años, calvo y con gafas, hace algunas anotaciones en un libro de registros sobre su mesa. Filas y filas de días y semanas, con comentarios lacónicos en una sola columna: patrulla, caso, vacaciones, heridos...
EN MARTINAISE, INVESTIGANDO A KRENEL, escribe. A continuación, el hombre deja su bolígrafo a un lado y se masajea las sienes con ambas manos. Fuera, en el distito de Jamrock, se oye una sirena y el ruido de unos disparos distantes.
Con suerte, el teniente será más indulgente a la hora de compartirlo.
Por volverse loco no me refería a salvaje, groseramente irresponsable y dañino para la MCR.
Hay preocupación en su mirada. No sabe si fue lo correcto, aunque no dice nada.
Por primera vez, creo que no sé qué es lo correcto.
Seis kilómetros al sudoeste, en el Valle de los Perros, el agente subalterno Chad Tillbrook apunta a un perro rabioso y negro que se lame sus heridas sobre la hierba.
Sigue siendo un misterio lo que quieres decir con ese algo cercano. Esto no es sobre ti. Se trata de la realidad.
Pero vamos a ver... eres un hombre adulto, o eso piensa el teniente. No deberías haberte puesto en plan protector.